Alimentos para una nutricion saludable
Ofrecemos una serie de alimentos que pueden ayudarle a controlar su colesterol y peso sin poner en peligro su salud, así como consejos sobre la preparación de los mismos.
Sucedáneos de la carne:
La carne puede sustituirse por toda una serie de productos de gran valor nutricional. Su principal ventaja es que disminuyen el LDL, ya que son alimentos de origen vegetal. La mayoría de estos derivan de la soja o germen del grano del trigo.
Seitán:
Este antiguo alimento oriental, elaborado a base de germen de trigo , es rico en proteínas y fibra y tiene poca grasa. Se elabora una asa de trigo en un caldo de raíz de jengibre, alga kombu y tamari; se hierve. Puede encontrarse ya preparado en establecimientos de alimentación natural. El seitán tiene textura, consistencia y sabor semejantes a los de la carne. Unos 180 gr de seitán cumplen los requerimientos proteicos diarios y sólo contiene 140 kcal. Constituye un alimento ideal para niños, embarazadas y diabéticos.
Tempeh:
Alimento fermentado a partir de semillas de soja blanca con un aroma a nueces y una textura densa y ligeramente carnosa. Constituye un alimento fuerte. La acción de los enzimas durante la fermentación hacen que las semillas sean más digeribles, mientras que el micelio que se utiliza para envolverlas aporta valiosas vitaminas del grupo B (130% de los requerimientos diarios). Destaca su contenido en calcio, fósforo y hierro. No posee colesterol y su valor energético es reducido (157 Kcal/100g). Sus proteínas, de alto valor biológico presentan un grado de aprovechamiento igual al de la carne. Otras combinaciones con soja:
-soja-mijo
-soja-algas
-soja-grano
-soja-sésamo
Proteínas vegetales texturizadas:
Proteínas vegetales elaboradas de forma que por su apariencia, gusto y textura parecen carne. Se obtiene de la soja diluída con ácido que la coagula en forma de hebras. Estas hebras insípidas se tratan con aditivos, colorantes.... Es un alimento procesado y relativamente caro.
Sustitutos de la sal:
La sal es necesaria en cantidades muy reducidas (200mg día) que pueden ingerirse únicamente con alimentos frescos e integrales. Es habitual consumirlo 10 veces más , y ello favorece de algún modo la hipertensión, antesala del infarto de miocardio; además, retiene líquidos.
Sal marina sin refinar:
Recomendable pues además de cloruro sódico posee manganeso y yodo, nutrientes que suelen escasear en la alimentación moderna.
Gomasio:
Sal de sésamo. Neutraliza acidez de la sangre, favorece el metabolismo y es muy rica en calcio.